Recurriendo a Quevedo, yo te digo
Que no veo el porqué de tanto enojo
Pues, aunque vives ciego y eres cojo,
No te acuso de tal, que eres mi amigo.
Viéndote en esas trazas de mendigo,
Comido por la sarna y por el piojo
Y poniendo tu boca donde arrojo
El pan que ayer comí y que hoy maldigo,
Siento pena de ti y no comprendo
Dónde quieres llegar tan atorante,
Negándote a comer y maldiciendo
De este mi flojo arrojo el colorante,
Pues sin tregua ni espacio voy haciendo
Lo que tú has de comer más adelante.
EL MISTERIO DE LA ESCALERA
(Farsa postmoderna)
Editorial Arandurá. Asunción, 1999.
AUTOR: Félix Álvarez Sáenz (La Rioja)